
domingo, 21 de diciembre de 2008
lunes, 6 de octubre de 2008
Beso
viernes, 26 de septiembre de 2008
Precipicio

Cuenta la memoria que fue una mujer la que me llevo a estas alturas
infinitas y que diambulo por estos precipicios por que olvidé volar.
Hay un viento helado y mi corazon late desabrigado, junto a un fuego
que parece apagado.
Hay un recuerdo cierto, y algunos mal inventados.
Mis manos tienen huellas de otras manos. Mis labios se han vuelto
salados.
Hay una historia que se retuerse para no morir. Desgarra mis adentros
en su lucha por existir, se consume con el fuego olvidado.
Hay dos pares de huellas que juntas se desparraman. Juraria que en una
de ellas entran mis zapatos, pero no me atrevo a probar.
Hay unico libro de ocho tomos, en un idioma que ya no comprendo. A
veces sueño con haberlo escrito, otras con destruirlo.
Hay un reflejo en el agua de alguien que creo fui, junto a otra, aun
mas desdibujada, que por las noches viene a abrasarme y junto a mi se
acuesta.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Quiero

Quiero descubrir de entre la gente unos ojos diferentes. Y que me miren, que se choquen contra la verdad de los míos, y vernos. Y perdernos, hacer desaparecer ese alrededor. Y acercarnos, sin sacarnos los ojos de encima, mientras me sube esa cosa por el estomago, mientras pienso algo gracioso, inteligente y espontáneo para decir. Que me salga cualquier estupidez, y que no importe, y que me devuelvan una risa nerviosa. Que las palabras surjan como los días. Pensar que ya nos conocemos, sentir que nos encontramos. Que el momento quede corto. Que al irme me sienta un tarado, pensando que hice algo mal.
Quiero que haya un después. Que sea aun mejor que esa vez. Y sentir que no puedo ya vivir un segundo mas sin probar esos labios que ya hace rato que no escucho. Quiero sentir en ese beso el futuro y cerrar los ojos sabiendo que al abrirlos el mundo será diferente. Quiero al terminar un abrazo en el que digamos lo que las palabras no pueden, que nos de miedo, vértigo. Que mis brazos tengan su forma, que los de ella la mía. Quiero extrañar aun en su presencia
Quiero descubrir de a poco su cuerpo sagrado. Maravillarme de su bella desnudez descubriendo, primera vez, una mujer. Que el amor nos funda y deshacernos en fuego, en agua, en tierra y viento. De lo básico volver a renacer, como si nada anterior hubiese existido. Que el amor nos haga. Y yacer, así, en la victoria, en un momento que parezca eterno.
Quiero que todo haya parecido un sueño y que tan solo repitiéndolo me convezca de su verdad. Que cada beso me haga viajar.
Quiero que los días pasen cargados de magia. Quiero sentir el orgullo de saberla mía cada vez que la contemplo. Quiero sus días y sus noches. Y pensar que dormir es perder el tiempo. Quiero un día feliz, que sea solo rutina. Quiero batallas, quiero guerras, quiero paz. Quiero descubrir uno a uno sus secretos, y que nunca se acaben. Quiero quedarme siempre con ganas de más.
Todo eso quiero.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Sol ausente
lunes, 18 de agosto de 2008
S

Huracán fugaz, felicidad efímera y tambien eterna,
devuélveme el sabor de su caprichoso manjar,
regálame su tierra de esquiva fertilidad.
En el aroma de sus flores mis sentidos buscan
aquella pequeña sobredosis de prosperidad,
Olvidar aquel triste amanecer que un solitario ciego
no vio ni nunca imaginó.
Mujer, hecha de todas mis ficciones reunidas
has vibrado en mis nervios como una realeza,
he llorando en los senderos de la ilusión perdida.
Siempre sentí el roce de tu indómita belleza
como el alimento de mis sueños y mis fantasías.
Te he soñado a pedazos celestes y carnales
como diez resurgimientos, como mil primaveras
en la selva de tu confusa realidad
He soñado tu carne divina y perfumada
He soñado tu presencia de mujer, tu realidad cambiante.
En medio del indeciso torturar de mi ser
y aunque eres imprecisa, se como eres, mi sueño,
ficción hecha realeza en carne de mujer.
Mi reina te he nombrado.
te paseas por la calle con tu corona de invisible cristal
que solo yo veo, amor mio.
La alfombra de oro rojo que pisas cuando pasas,
a ti te pertenece, mi reina
Tu sequito de campanas y trompetas anuncian tu presencia,
estremeciéndome como a un hereje en su tarde de sentencia.
Sonando al cielo y a los cuatro vientos el hechizo de tu belleza.
Dejando en el aire tu danza de jazmines,
el gusto de tus besos perdidos,
la luz de las seis de la tarde de un invierno,
jueves, 7 de agosto de 2008
Hola y chau.
viernes, 4 de julio de 2008
Que raro es el amor

Chapoteaba desordenada la luna en ese charco que ella pisó al pasar. El hundió aun más sus pensamientos tratando de encontrar palabras justas capaces de trasmitir lo confuso de esos sentimientos que tanto lo turbaban. La amaba, siempre la amaba. Incluso cuando la odiaba. Amor y odio no son antónimos. El amor, ese amor, estaba. Era siempre, y por sobre todo, ese amor que ellos tanto conocían y que tanto lo hacia feliz.
Ella lo amaba, siempre lo amaba. Incluso cuando lo odiaba. El amor, ese amor, estaba. Y era lo que mucho le dolía, porque a pesar de todo, y siendo tan necesario, ella no era feliz.
Llegaron a ese banco despintado que tantas historias podría contar con más miedos que certezas. Ahí, enfrente, los mismos árboles, las mismas casas, otras personas, y ellos, no tan diferentes, volvieron a encontrarse en sus miradas. Sus manos latían enredadas, sus corazones, hermanados.
Que raro es el amor pensaron los dos.
El habló, ella calló. Ella lloró, el sonrió tristemente. Ella habló, pero sus suspiros insistían en mantenerla callada, entonces el la besó, y sus bocas se dijeron lo que ellos preferían callar.
Tomaron distancia, y aire, los dos sabían porqué la tristeza los invadía. Ella habló nuevamente y ese beso quedo lejos. Cada uno se recluyó ahora en su solitaria torre de opuestas fortalezas. Y desde allí insistían con sus flechas, se atacaban y se defendían. Otro beso sello la paz. Ellos se amaban. El era feliz, ella no. Hay razones que el corazón no comparte se dijeron, pero no pudieron encontrar ninguna. La infelicidad de ella era ahora la infelicidad de el.
Que raro es el amor pensaron los dos. Se amaban, pero no podían estar juntos.
Esa noche intentaron consumir ese fuego que aun quemaba , haciéndolo estallar en sus cuerpos, apagandolo entre sabanas mojadas. Lo lograron al principio, y fue renaciendo a medida que la luna rodaba la noche. El amanecer los encontró caminando en direcciones opuestas y pensando que ya no volverían a verse. Se fueron como vinieron cuando se conocieron, solos.
Ambos se dieron vuelta para eternizar en una imagen ese adiós, pero fue en momentos diferentes. No, no se vieron.
Que raro es el amor.
miércoles, 25 de junio de 2008
Sobre la complejidad y la simplicidad

Pero lo simple nos resulta mas hermoso porque facilmente logramos disfrutarlo entero, abarcalo, entenderlo, poseerlo. Es precisamente por eso que tendemos a simplificar el mundo en que vivimos dejando de lado lo que no es necesario entender. Nos movemos, x=xo + v.t + a.t^2. Simple, hermoso, perfecto. ¿Perfecto? Si, con la salvedad de ser aplicado a un mundo ideal, lleno de supuestos que la realidad no nos muestra, lleno de mentiras que necesitamos creer.
¿Son tan simples son la cosas que consideramos simples? ¿El agua que baja por la montaña, un flor? ¿ Los besos, el amor? Cuantas millones de celulas nerviosas se activan para poder percibir el roce de los otros labios y devolvernos aromas, gustos, texturas, en sentimientos, que magicamente se transforman, en un sentimiento total. ¿Es tan simple ? Cuantos millones de años de evolución debieron pasar para que exista una célula, cuantos para que ellas se agrupen en estructuras simples y cuantos mas para devenir en formas complejas capaces de generar sistemas nerviosos que trasmitan tu ser a mi ser. No, no es nada simple.
Pero ahí es donde interviene la magia de transformar esos millones de años en ese simple momento. porque de alguna manera olvidamos el resto y solo queda eso. Como ese cielo azul que todos vemos, que ni es cielo ni es azul, lastima grande que no sea verdad tanta belleza, pero a quien le importa !
Y esas cosas, esas tan complejas, que por alguna magica manera logramos verlas tan simples son las que transforman una existencia en felicidad.
Son esas cosas simples que solo sabes sin poder justificar. No hace falta analizarlas, porque son demasiado complejas como para entender. Nos llenan tanto que somos capaces de olvidar el resto. ¿Quien alguna vez recostado bajo un tibio sol de primavera no se ha olvidado hasta de su propia existencia?
martes, 17 de junio de 2008
Los muchos yo

Aun recuerdo la lluvia que mis ojos veian, y el sol, firme, calentando mi rostro helado. Sus labios articulaban razones que mi razón no entendía. Vanas excusas , pensé, de un tiempo de sequéa. Me pregunté que hubiese dicho aquella niña tenerosa y ciega de amor, aquella del pasado que ya no era, si escuchara a esta, la misma pero otra, decir lo que la primera jamás hubiera imaginado, lo que jamás le hubiese permitido.
Ese dáa supe que somos muchas personas diferentes viviendo nuestras vidas, que también son muchas, y diferentes.
¿La habrá visitado luego vomitandole reproches? ¿La habrá condenado también a un destierro de solodad y desidia? ¿Acaso cuál le reprocharia a cuál? ¿Quién a quién? ¿Será ya otra también?
Eternas preguntas sin necesidad de respuestas. De un yo que ya no soy ese.
miércoles, 11 de junio de 2008
No ha venido la amada
No ha venido mi amada ni vendrá todavía,
no han llegado las manos que debían llegar.
Se ha perdido en un cruel laberinto de eternidad.
Se ha demorado del otro lado,como una oscura crueldad.
Como una burla del destino, esta mentira hecha verdad.
El día no amanece ni los pájaros lo anuncian
en este limbo sin sentido podrido en cotidianidad.
No ha venido la amada ni vendrá todavía,
ni tal vez vuelva jamás,
y este negro silencio se enceguece en su propia oscuridad.
Se cargan las nubes y el viento se apura en torbellino.
No ha venido la amada ni vendrá todavía,
y mientras su ausencia grita su presencia
mil coros estallan en lagrimas detrás del espejo
sin poder mentir la soñada realidad
Sobre el borde de esta cama fría, infinita e inmóvil
su silencio de ausencia siembra mi tristeza en este fértil suelo
No ha venido la amada ni vendrá todavía.
Mis palabras se adelgazan y se vuelven inútiles,
sordas notas en un pentagrama de ruido.
Y sin embargo son el único río en donde fluye esta firme ilusión,
cruzando sus silencios, mas allá de su indiferencia.
Ojala logren hacerse invisibles y encuentren
el camino de caracol que muera en su esquivo corazón.
Quisiera romper la pluma, no necesitarla,
quisiera matar a cada una de estas palabras.
Que sean mis ojos y mis manos,
mi boca y mis gotas de sudor,
las mensajeras de mi amor.
No ha venido la amada ni vendrá todavía,
y es muy probable que ya no venga.
Pero ahora por encima de dudas y temores
y engañando la herida de los viejos dolores
recuerdo un solo día que tal vez nunca me fue destinado,
era un día incesante y cualquiera
pero me enseño lo real de cualquier quimera.
Y me dice que mientras que llega, vivamos la alegría
de tener en la vida una esperanza más.
Que todo es de repente, como la vida, que ya es suerte.
No ha venido la amada ni vendrá todavía,
y para cuando llegue florecerán los días
Y todos los dolores se apagaran.
La luna saldrá mucho más bella tras la montaña ideal.
martes, 3 de junio de 2008
Ausencia

Llena de aquel pasado no olvidado
El mañana no llega con su manto de olvido
Y el viento trae tu aroma desde tu rincon dorado
La primavera es solo el momento en que te soñé
Y mi cruel invierno detenido en lo que no olvidé
Lagrimas, mudas palabras de mi alma
Cayendo sin sentido al suelo.
Sin que estes escucharlas.
viernes, 30 de mayo de 2008
106

Iba en el colectivo con cara de martes a la mañana sentado en la fila larga del fondo, ventanilla izquierda, con mi mirada perdida a través del vidrio, y el mal humor porpio de mis mañanas. De repente vuelvo mi mirada hacia adentro y veo a alguien que sobresalio de esa bola de mediocridad que con la cabeza gacha deambula hacia sus trabajos. Más o menos a la altura de la puerta del medio, morocha alta, una belleza increíble, amor a primera vista, hacia mucho que no me pasaba, ni siquiera me pasa mucho. Esa gente que de nada demuestra que tiene algo.
Me preocupaba un poco que tenía puesto uno de esos camperones que le tapaban todo el cuerpo y no podía divisar enteramente su figura, pero eso era meramente superficial. Lo importante era otra cosa. A esa altura todavía no lo sabía. Su carita de ángel pecador me encantaba. Y empezó el juego. Mirada va, mirada viene. Legendario juego de seduccion. Se empiezan a dar los enroques lógicos en las posiciones de cualquier bondi cuando la gente sube y baja. Y resulta que, como un regalo del destino, en uno de esos queda sentada a mi lado. Ahí ya la mirada no era un arma válida, así que empecé a buscar en mi repertorio alguna frase válida para entablar la relación que nuestro futuro necesitaba.
Busque y busque, desechando algunas por muy directas y otras por demasiado
pelotudas. Pensé en dejarle una tarjeta cuando me bajara, pero inmediatamente me acorde que no tengo tarjetas, además, eso no gana nunca.
Mi mente analizaba todas las frases escuchadas en películas, canciones, cuentos, chamuyos escuchados en rueda de amigos, etc, sin poder encontrar la apropiada. El esfuerzo intelectual me agotaba mentalmente, intenté calmarme y recordé que esas son cosas del corazón... que no se debe pensar tanto. Fluir, siempre fluir. Deje todo supeditado a mis impulsos. Pero no venia ninguno.
De repente la solucion. En cuanto me bajara quedarían liberados a sus ansias, dejando libre al corazón para que este hablara por mi. A esa altura quedaban dos paradas para finalizar el recorrido. Así que, o bajaba en la próxima, que es donde siempre bajaba yo, o en la otra. No amagó a levantarse así que pensé, y bien, que se bajaba en la última. Así que, en un impilso impensado liberé mis alas, puse voz firme y finalmente le dije: "me dejas pasar."
Con su carita de ángel me miro con esos ojos inmensos que suele poner en esos casos y me dijo tímidamente: "si."
Mientras caminaba vi perderse al 106 entre la maraña de transito de este Bs. As. de martes a la mañana.
martes, 20 de mayo de 2008
Un nuevo principio

El laberinto se está haciendo final y las puertas cerradas me dicen que ya nada puede volver atrás. Vivimos sabiendo la certeza de este momento último, la única que en definitiva disponemos. Pero al acercarse más dudas me invaden y más vivo se hace aquel momento de la despedida. ¿Sera cierto que el resto de lo que paso fue solo la equivocación que te jure? Hoy, con el resto de los días ya vividos, con el resto de los amores que vendrían ya venidos, aun no lo sé. Porque si el resto de lo que después fue, eso que muchas veces te dije que no debió pasar, no hubiera pasado, jamás hubiera podido comprobar lo real de lo que te dije siempre. Lo que ahora sé. Lo que los días confirmaron.
Jamás existirá un amor tan grande como aquel, tan eterno que aun es este.
Fue tan hermoso todo lo vivido que fue imposible repetirlo, e intentándolo se me han ido consumido los días. Luego de lo nuestro, la vida, la vida fue otra cosa.
Vienes a tomar mi mano. Vienes real y tan bella como el cristal de los años se empeñó en hacerme recordarte. Con tu mirada azul. Con tus sueños de niña. Con tu risa alegre y tu lagrima fácil. Oh amor, tu lo eras. Oh amor, perdóname por no haber luchado hasta mi fuerza ultima por ese nosotros. Tu paz me inunda como aquella a la que nos rendíamos luego de nuestras batallas de amor revuelto. Vuelves decidida, debiéndome nuevamente que es para siempre. Se que la dama de negro puede tomar mil formas. ¿Pero como resistirme? Tu mano esta tibia y es la de siempre, tu boca tiene mis besos aun frescos, como si mágicamente olvidaran la ausencia. Nuestros dedos se entrecruzan, siento mi corazón estallar. Partimos nuevamente... Esta vez, para siempre.
miércoles, 14 de mayo de 2008
El tiempo

Soy un pajaro que detenido en una rama ve pasar la primavera como ajena.
Que levanta vuelo y no encuentra su nido escondido.
Soy la hoja que el viento no mueve. La que se olvido del sol, y una tarde marchito de amor.
Soy la lagrima, y tu el recuerdo cierto que la hace nacer, para estrellarse, ingenua, contra el piso.
Soy el beso equivocado, que en forma de pecado calló a otros labios, para que no me hablacen de ti.
Soy el tango que estrofa a estrofa desgarra su ya no ser, su no volver.
Soy el verso que no escribo, que no escribes. Que no vivo.
Soy el tiempo, detenido.
martes, 6 de mayo de 2008
Esperando la esperanza

Llévame a las primaveras en que el mundo era sueños
y hacia delante solo se veía futuro.
Devuélveme la vida en la que la inocencia de un beso
era mi sola existencia y la lluvia tan solo mojaba.
Aparece en tu mágico velero y encalla en mis playas desiertas.
Conquista mis vastos desiertos.
Devuélvele el aroma a las flores,
los colores al amanecer.
Arranca de mi pecho el dolor que me encarcela.
Pinta de nuevo las estrellas en el cielo.
Haz de la noche mi religión y de la luna mi dios.
Acércate a mi infranqueable refugio
y descubre su fragilidad.
Contempla en mis ojos tu futuro vivo
y en mis cicatrices, tus oportunidades.
Aparece, hazte real.
Recuéstate en mis días.
Arráncale amor a mi boca muda.
Tiéndete a mi lado en el fuego olvidado.
Haz de nuestro abrazo el refugio que todo lo cura.
Amémonos, hagamos de nuestros días
Toda nuestra vida.
jueves, 1 de mayo de 2008
Ese atardecer, esa luna.
lunes, 28 de abril de 2008

Sobre este tiempo detenido mi pena no consigue ser. Es verdad, no crece. Pero tampoco envejece para morir.
En este mundo eterno todo quedo en el instante en que te fuiste, ya hace tanto que ni entiendo de porqués.
Dejaste tu risa como un eco. Tu aroma en mis flores. Tus sueños en mi biblioteca. Mil mas que no serán. Y mi vida en soledad.
Solo al final sabremos si fue lo correcto, pero en el mientras tanto la vida nos fluye caprichosa y el día sin mañana está cada vez más cerca y vos día a día mas lejos.
Ya no importa si eras vos o yo el que tenia la razón. ¿Quién acaso podría ser el juez de lo que hicimos?
Pero es esta puta soledad la que día a día me recuerda en su espejo opaco que nada de aquello debió haber sucedido.... Jamás
jueves, 24 de abril de 2008
TODOS LOS CAMINOS
Me aferro a una ilusion
Es tan solo un pensamiento
Y corro, lucho por llegar
Pero el viento es fuerte y las olas altas
Ahora estoy arriba
Y desde acá miro donde estuve
De repente es claro y llego a distinguir
A ver un camino, las estrellas me guian
Mi paso es seguro, nada puede pasarme
Tropiezo, pero no caigo
Alzo la mirada, ya no veo nada
El cielo se nubló y el bosque me cierra el paso
Me siento a esperar... ¿a esperar que?
No se cuanto tiempo pasa, ya no interesa
Continuo avanzando, debo haberme dormido
Yo no reconozco nada, apenas unas caras
Apenas unas figuras desdibujadas en la oscuridad
Los ruidos me llegan como ecos lejanos
Ahora comprendo que es imposible detenerse
Lentamente la luz le gana a las sobras
Ya no tengo frío y reconozco el sendero
Pasa un tiempo antes de darme cuenta que equivoque de lado
Vuelvo atrás y escucho voces con claridad
Ya no estoy solo, no los puedo ver
Me dicen que falta poco para llegar.
Pero yo ya no recuerdo donde iba
Y antes de que sea demasiado tarde
Invento un nuevo destino
Y seguiré inventando
Hasta que se me acabe la imaginación
O hasta que alguna vez logre llegar
O hasta que ya haya recorrido
Todos los caminos
viernes, 18 de abril de 2008

Así a veces son los encuentros casuales entre un hombre y una mujer.
Lo cruel es que estos momentos solo pueden comprenderse hacia atrás. La vida se vive hacia delante, pero solo se entiende mirando hacia atrás. Esta es la madre de todas nuestras penas. Aquel momento vivo en nosotros pero cadáver del tiempo, que una y otra vez vuelve a mojarnos el alma, como una ola en la playa que erosiona y modifica imperceptiblemente lo que toca. Así son los momentos felices del pasado. Necesarios para entendernos, pero crueles con esta persona diferente que ahora somos.